Desde los últimos años la Costa del Sol ha ganado el nombre honorífico de Costa del Golf. Gracias a su clima sin igual en Europa, y el crecimiento del golf como el deporte y actividad de ocio líder, la zona se ha convertido en un paraíso del golfista. Se encuentran más de 40 campos entre Málaga y Sotogrande, con más campos en desarollo actualmente. Más de 300 días de sol al año hacen que se pueda practicar este y otros deportes durante todo el año.
Pero las ventajas de vivir en un entorno de golf se extienden más allá que la simple práctica del deporte en si.
Las villas de Atalaya Fairways tienen vistas garantizadas al campo de golf.
Es más, el mismo campo de golf se convierte en una extensión visual de los jardines, creando una sensación de espacio y libertad. Incluso para los que no practican golf Atalaya Fairways representa una ubicación perfecta.